Ella sumergió su corazón, no estaba bien y se marchó, lejos de aquí.
Nunca supo cuánto lo extrañó, se marchitó su inspiración de amores eternos.
Frágil como esfera de cristal, no soportó la soledad de verse sin él y partió...
Lejos de todo, lejos, lejos de aquí.
Donde el viento cura heridas, donde el mar todo lo olvida y el tiempo entiende de traición.
Nunca más volvió, juró que no; pensó que así estaría mejor, solo ella y su luz.
Películas de amor que nunca vio y esa canción que no escuchó, la hicieron seguir.
Ahora viaja sola por ahí, de estación en estación;
buscando el amor, eterno amor, LEJOS DE AQUÍ.